Remesas inician el año con flujo constante
Los primeros datos del año indican que el flujo de remesas hacia México mantiene su dinamismo, consolidándose una vez más como una fuente vital de ingresos para millones de familias. A pesar de la incertidumbre económica en Estados Unidos, los envíos de los connacionales no muestran signos de desaceleración.
Este capital inyectado directamente a la economía popular funciona como un amortiguador contra la inflación de la cuesta de enero, sosteniendo el consumo en zonas rurales y semiurbanas. El Banco de México sigue monitoreando estos flujos por su impacto en el tipo de cambio.
Expertos señalan que la dependencia de las remesas es un arma de doble filo, pues aunque alivian la pobreza inmediata, reflejan la falta de oportunidades locales suficientes para retener a la fuerza laboral en sus comunidades de origen.